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Mostrando entradas de enero, 2019

30.- Ni de su padre.

Es una imagen recurrente, más tópico que realidad, la del jubilado de más de 75 exprimiendo el tedio previo al desenlace frente a una obra cualquiera. En aquel punto, la circunstancia es irrelevante. Nada importa si se trata de la remodelación de un parking o de la construcción de unos grandes almacenes. Lo esencial es que haya colosales excavadoras y un capataz curtido por las inclemencias meteorológicas dispuesto a aguantar las condescendientes indicaciones del jubileta de turno. Brío, brío, brío... Daaaale ahí... . Pero como ya dije, esto es más bien un estereotipo que no contemplo desde hace ya algún tiempo. Y no me incomoda. Al fin y al cabo, ese hobby me sale gratis. También es barata otra afición, mucho menos estudiada, pero más incrustada en el quehacer diario de nuestros mayores. Me refiero, cómo no, al acercarse a los pasos de cebra con la premisa de no cruzar bajo ningún concepto y el propósito de agitar la mano dando a entender que pases tú primero. Aunque no es imprescin

29.- Lógica espontánea.

Como te digo. El concierto, increíble. Estaba hasta arriba de peña desgañitándose a empujones con el prójimo. Había cerveza por todas partes cuando, encima, va El Rubio y me tira el cachi entero por la espalda. Pero en ese momento me daba todo igual. Iba como un avión... Luego, después de cerrar el garito, nos quedamos adentro con los músicos. Y estaba también ese alto que cuenta chistes por la tele. Ese que es de Albacete... ¿Cómo se llama? Bueno, da igual. El tío se amarró al micrófono y empezó a cantar “Asturias, patria querida” mientras Panchito le acompañaba a la guitarra. Acabamos todos subidos en el escenario berreando a voces. Una pasada. Y no te lo vas a creer. ¡Que ligué! Aquí donde me ves. Con unas grupis que estaban alucinando porque me sabía todas las canciones. Al final me sirvieron para algo. Hicimos un grupo de WhatsApp y todo, y hemos quedado para el próximo concierto... Fue acojonante... Tenías que haberte venido. ¿Qué? ¿Qué te parece? —Que... Entonces... ¿Voy a

28.- Como bien con 'v'.

-¿Cómo estás? -Como bien con ‘v’. -... -¿Qué? -Que eres demasiado. -Ya sabías que estaba algo más loco que los demás. -Y un poco menos cuerdo. -... -... -También tengo más pelo. -Y más nariz. -La tuya. -No es verdad. -También tengo más...                       -¿Quieres dejar el móvil de una vez?                      -Estoy escribiendo.                      -Pues, ¿quieres dejar de escribir lo que quiera que estés escribiendo? -Podría seguir con el móvil aunque no escribiese. -¡Haz el favor de parar de escribir y dejar el móvil tranquilo!                      -No.                      -... -Todavía sigue encendido el árbol de Navidad y hay ceniza en la basura. -Es que el fluorescente se estropeó durante la cena de Noche Buena. -¿Y eso qué tiene que ver? -Lo mismo que el árbol de Navidad con la ceniza de la basura. -...                     -¿Vas a seguir escribiendo cosas porque sí?                    -Ya veremos.               

27.- Otoño de 2011.

La bruma refleja el otoño de las hojas que dibujan caracoles al caer. Como aquel que pudiera perder cuando quisiera la memoria mensajera de retales difusos. Guardar en el zaguán la paz y la ternura, odiarte por locura racional y un enfisema de dolor bendito. Y aun así, rezar de nuevo por quedarme un poco más, volverme a enamorar de la flor hechicera que no me espera cuando puede, sino porque puede, espera.