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27.- Otoño de 2011.

La bruma refleja el otoño de las hojas
que dibujan caracoles al caer.
Como aquel que pudiera perder
cuando quisiera la memoria mensajera
de retales difusos.
Guardar en el zaguán
la paz y la ternura,
odiarte por locura racional
y un enfisema de dolor bendito.
Y aun así, rezar de nuevo
por quedarme un poco más,
volverme a enamorar
de la flor hechicera
que no me espera cuando puede,
sino porque puede, espera.

Comentarios

  1. Que bonito leer de nuevo estos versos y que bonito ver cómo has unido varías de tus pasiones.. matemáticas, filosofía y escritura.

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